lunes, 6 de julio de 2020

LA FAMILIA JACQUES LACAN


LA FAMILIA JACQUES LACAN

Desde una perspectiva biológica, Lacan define a la familia como un grupo natural de individuos unidos
por una doble relación biológica: La generación y las condiciones del ambiente.
La familia humana permite comprobar las primerísimas fases de las funciones maternas, como por ejemplo algunos rasgos del comportamiento instintivo aunque se tuvo que renunciar al intento de hacer derivar de las relaciones familiares así definidas los otros fenómenos observados en los animales.
Al reflexionar sobre el sentimiento de paternidad, se comprende que en este campo las instancias sociales dominan a las naturales. La observación y el análisis son suficientes para poner en manifiesto que la familia es una institución ya que ésta posee una estructura jerárquica donde su rasgo fundamental es la coacción que ejerce el adulto sobre el niño, poseen también leyes de transmisión, de herencia de la cultura, etc.
La familia desempeña un papel primordial en la transmisión de la cultura ya que predomina en la educación inicial, la represión de los instintos, la adquisición de la lengua (designada como materna)). De ese modo, instaura una continuidad psíquica entre las generaciones cuya causalidad es de orden mental. A esto se lo denomina herencia psicológica.
La familia primitiva desconoce los vínculos de parentesco, ya que éste solo es reconocido mediante ritos que legitimaran vínculos de sangre. A medida que se descubren formas primitivas de la familia humana surgen agrupamientos como el clan.
La familia esta formada por complejos, imagos, sentimientos y creencias.
El complejo esta dominado por que reproduce una cierta realidad del ambiente.
Para Lacan el complejo tiene una parte conciente, aunque Freud lo definió en un primer momento como un factor esencialmente inconsciente mediante el cual se revelan los síntomas, actos fallidos, sueños, etc.
Los complejos desempeñan un papel de organizadores y de esta forma dominan los fenómenos que en la conciencia parecen integrarse a la personalidad. Los sentimientos y los sentimientos familiares son considerados complejos emocionales concientes, pero son a menudo imágenes invertidas de complejos inconcientes. Todo complejo tiene una imago que le corresponde.
El destete, considerado como una relación biologica interrumpida, deja en el psiquismo una huella permanente. El destete da lugar a los sentimientos más arcaicos y estables que unen al individuo con su familia. Se encuentra determinado por completo por factores culturales por lo tanto es radicalmente diferente del instinto.
La aceptación o el rechazo al destete no pueden concebirse como una elección. Son polos coexistentes y opuestos que determinan una actitud ambivalente por aunque uno de estos aspectos prevalece.
El complejo del destete es un complejo que se da a través del tiempo. Si este complejo no puede atravesarse de manera que en el psiquismo pueda instalarse la imago del seno materno se instauraran cuestiones mortíferas. Una imago según Lacan son tensiones vitales del recién nacido resueltas a nivel mental, es un proceso compuesto por sensaciones como el malestar y el placer que conforman la imago materna. Estas sensaciones pueden ser:
Exteroceptivas: Corresponden a los primeros intereses afectivos. Las reacciones del niño ante el acercamiento y el alejamiento de las personas que se ocupan de él dan cuenta de ello. Se relaciona con el rostro humano.
Propioceptivas: Las sensaciones de succión y de prensión constituyen la base de una ambivalencia: el ser que absorbe es plenamente absorbido (abrazo materno). Se relaciona con el complejo del destete sólo a través de su reestructuración por parte del complejo de Edipo.
Interoceptivas: Tanto la angustia proveniente de la asfixia del nacimiento como el frío, entre otros constituyen malestares primordiales cuya causa es siempre la misma: una insuficiente adaptación ante la ruptura de las condiciones de ambiente y de nutrición que constituían el equilibrio de la vida intrauterina (imago pre-natal). Mediante estas sensaciones el niño debe comenzar a reconocer tanto
el interior como el exterior del propio cuerpo.
- La tendencia a la muerte es vivida por el hombre como objeto de un apetito. Esta tendencia, bajo la forma original que le otorga el destete, se revela en los suicidios caracterizados como "no violentos" al
aparecer en ellos la forma oral del complejo: huelga de hambre de la anorexia mental, régimen de hambre
de las neurosis gástricas, etc. El análisis de estos casos muestra que en su abandono ante la muerte el
sujeto intenta reencontrar la imago de la madre. A esto se lo denomina apetito de muerte.
El complejo de la intrusión representa la experiencia que realiza el sujeto primitivo, cuando comprueba que tiene hermanos. De acuerdo al lugar que el destino le otorga al sujeto en el orden de los nacimientos podemos decir que ocupa, con anterioridad a todo conflicto, el lugar de heredero o usurpador.
El punto es que los celos no representan una rivalidad vital sino una identificación mental.
La agresividad, sin embargo, se muestra como secundaria a la identificación dominando la economía afectiva. Es en todos los casos y al mismo tiempo, soportada y actuada, es decir sostenida en una identificación con el otro que se considera objeto de la violencia.

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