miércoles, 21 de julio de 2021

Resumen de "El Estadio del Espejo"



• Articulación del estadio del espejo de Lacan.
Estadio del espejo: (después de los 6 meses de vida) corresponde a la declinación del destete, hace referencia al reconocimiento por parte del sujeto de su imagen en el espejo. El estadio del espejo es una identificación, cuya predestinación está suficientemente indicada por el uso del término antiguo: imago.
El hecho de que su imagen sea asumida por el SER manifiesta la matriz simbólica en la que el Yo se precipita en una forma primordial (sitúa la instancia del Yo), antes de objetivarse en la dialéctica de la identificación con el otro y antes de que el lenguaje le restituya en lo universal su función de sujeto. Será el tronco de las identificaciones secundarias.
Propicia la imagen total del cuerpo del infans (Gestalt), entonces, la función del estadio del espejo se nos revela como un caso particular de la función de la imago, que es establecer una relación del organismo con su realidad, que va a marcar con su estructura todo su desarrollo mental. La declinación del estadio del espejo, inaugura por la identificación con la imago del semejante y el drama de los celos primordiales, la dialéctica que desde entonces liga al yo, con situaciones socialmente elaboradas.

• De qué experiencia parte Lacan para introducir el estadio del espejo, en qué consiste la experiencia y cuál es la importancia del estadio del espejo.
Wallon desarrollo un aspecto esencial en el desarrollo de la integración corporal de la identidad que constituyen las reacciones de un niño frente al espejo; señaló que el niño llega a reconocer la imagen especular de los otros mucho antes que la suya propia. Para él, el reconocimiento de la propia imagen implica haber podido integrar perfectamente el espacio óptico. Sobre éste experimento, Wallon solicita a Lacan que realice un escrito.
Por su parte, Lacan postuló la importancia de lo que denominó la “fase del espejo” en torno del problema de la identidad, a la teoría de la identificación. En esa experiencia que conserva todo su sentido hasta los 18 meses, el niño conquista fundamentalmente una determinada imagen: la de su propio cuerpo, y es la que estructura al yo antes de que el sujeto se comprometa en la dialéctica de la identificación con el prójimo por la mediación del lenguaje. También Lacan sostiene que el niño tiene al principio una fantasía de su cuerpo fragmentado, con dispersión de sus miembros, donde la unidad del cuerpo va a ser el resultado de una conquista. La función del espejo consistirá en poner fin a la dispersión angustiante al integrar al niño dentro de una dialéctica que lo constituirá como sujeto. La fase del espejo se puede descomponer en tres etapas. En primer término, el niño percibe su reflejo en el espejo corno si fuera un ser real al que intenta captar. Posteriormente, el niño se dará cuenta de que la imagen del espejo no es un ser real y ya no trata de aprehenderla. Finalmente, reconoce que la imagen del espejo es su propia imagen. A través de esta dialéctica del ser y la apariencia, se obtendría la conquista de la identidad del sujeto, por la imagen total anticipante de la unidad del cuerpo. La identificación primitiva de la fase del espejo sería la raíz de todas las posteriores identificaciones del sujeto.

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