martes, 6 de octubre de 2015




"La verdad es aquello que falta al saber" nos enseña el Dr. Lacan El dispositivo al confrontar al sujeto a la imposibilidad de dar razón de sus enunciados a través de un nuevo enunciado, lo enfrenta a la verdad. Es decir que lo enfrenta a la inconsistencia del gran Otro.
Aparece así para el sujeto la contingencia de enfrentamiento a lo real de la estructura, es decir a la falla. Eso que Lacan escribe en la parte superior izquierda de su grafo: gran S de A barrada: S(A).
Es precisamente este espacio entre S(A) y s(A), el espacio en el cual el dispositivo convoca al sujeto. Oportunidad de que aparezca para él la contingencia, hemos dicho, de que su fantasma no se resuelva más en una hipotética localización del objeto en tanto satisfactor, sino que lo confronte como pura pérdida. La verdad aparece ahí no en su estatuto imaginario. Es decir como supuesta captura de alguna consistencia, sino como efecto de verdad, es decir como efecto de la detención, de la fractura de la cadena de significantes, es decir como la inconsistencia misma del gran Otro.

Es en ese sentido que remite a lo Real. Es en este sentido que el dispositivo vehiculiza el que el sujeto toque lo real.

Modesto Garrido

lunes, 5 de octubre de 2015

Antropología y Psicoanálisis. Lacan-Lévi Strauss


Del Psicoanálisis a la Política. Fernando Azcárate






El sujeto es efecto del lenguaje, no se engendra a sí mismo. Pero esto no significa que se defina como simple pieza de una maquinaria simbólica –la estructura- que puede cumplir eficazmente con una función precisa dentro de ella. Por el contrario, el sujeto es allí lo que falla, lo que no responde, lo imprevisible e incalculable. Si del lado de la ciencia no se ha dejado de pensar en un sujeto totalmente calculable que podría reducirse a algún coeficiente, el psicoanálisis revela la imposibilidad de dicha reducción. En este sentido se hace eco de las palabras que Sófocles ponía en uno de los coros de Antígona 2500 años antes de Cristo: "Nada que sea más asombroso que el hombre"; asombro como reacción inevitable ante el único de los seres que siempre rebasa todo cálculo y previsión.


Daniel Gerber

domingo, 14 de diciembre de 2014






La mujer es trasladada al lugar de Dios. Un cuerpo que goza haciendo gozar al otro. haciéndose a partir del que esta en soledad. nada mas valioso que aparentar lo que "no se es" EL MUNDO YA NO ES MÁGICO, TE HAN DEJADO !!! tal sentimiento al del hombre cuando le falta su objeto de amor... la producción de las palabras del hombre dejando ver su soledad, su afecto, su impotencia" Es así que la mujer no goza del otro, como en el hombre, sino que ella se posiciona "haciéndose amar" para encontrar su SER. Inalcanzable, misteriosa, ajena, escurridiza, siempre distinta al hombre, enemiga, peligrosa, incognoscible, impredecible pero siempre siendo ella misma... Tal situación de la mujer para borrar la soledad del hombre ocupando un lugar oscuro, loco, y peligroso... Usurpando un lugar como Dios, gozando de su cuerpo y haciendo uso de sus encantos, atrapando deseos, fantasmas... y al mismo tiempo se desvanece, es un ser que se posee y al mismo tiempo se rompe lo que ha dado lugar, para ser otra cosa...La Mujer nos ha de decir que no hay nada mas desprotegido que el hombre !!!

lunes, 27 de octubre de 2014






El lenguaje popular expresa que cuando se está enamorado se está loco, que el amor es una locura; se habla de locura del amor, es decir que hay lazos entre estos términos; se puede decir que todo lo que el amante piensa de su objeto de amor tiene, en cierto modo, la estructura de un delirio, o mejor, si quieren, la estructura del engaño; desde luego, no hay duda que de los posibles engaños el mejor es el amor que hace creer que el/la amado/a es lo que nos falta para estar colmados y así no hacerse cargo de esa falta.

miércoles, 27 de agosto de 2014



Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata;
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer, al fin, como sangría,
que a veces da salud y a veces mata.



Lope de Vega.